La vida en los espacios públicos (Gaby)
La vida en los espacios públicos
(fiestas patronales, peregrinaciones, el mercado)
Mapa de la Ciudad de México en 1753
Desarrollo urbano
Primero ocurrió en los centros urbanos indígenas, como en México-Tenochtitlan, donde se aprovecharon la traza y los materiales con que estaban hechos sus edificios para construir encima los de la nueva ciudad. En casos como en el actual estado de Puebla, las ciudades españolas se hicieron muy cerca de los centros urbanos y ceremoniales, como en Cholula. En otras partes se adaptó el modelo español al originario, como en algunas ciudades que hoy conocemos como Querétaro, Morelia o Mérida.
Patrón de construcción de las ciudades
La traza de las ciudades novohispanas siguió un patrón similar basado en el diseño que Hernán Cortés encomendó a Alonso García Bravo para la ciudad de México: un trazo reticular (de calles horizontales y verticales) con una plaza mayor al centro. Alrededor de ésta se disponían los edificios principales, como las casas reales y la iglesia.
Las plazas
La plaza central también sirvió de eje para dividir las ciudades en varias partes hacia los cuatro puntos cardinales. En cada una de estas partes se edificaban una plaza menor y su iglesia. En los casos en que las ciudades colindaban con población indígena, sus barrios se encontraban a las afueras con una traza irregular.
En las plazas también hubo lugar para la picota, donde eran ajusticiados los condenados por la ley. En algunas de ellas también se ubicaron los mercados principales y, de manera provisional, centros de diversión, como las corridas de toros.
Mapa de la Ciudad de México en 1753
Confluencia de pobladores
A pesar de los intentos de los peninsulares de tener una ciudad protegida de la incursión de los distintos grupos sociales de Nueva España, el espacio urbano se convirtió en el lugar natural de la confluencia de criollos, españoles, mestizos, indios y esclavos. Cabe decir que la relación entre ellos no siempre fue cordial; en realidad, la tensión entre los diversos grupos de mestizajes —como las castas— y los blancos fue constante.
Por su parte, a partir del siglo XVI en los lugares donde no existían centros urbanos prehispánicos, como en los estados del norte de México, se construyeron ciudades a partir de cero, conservando las características antes señaladas.
FIESTAS PATRONALES
Todo ello era pomposamente celebrado con repiques de campanas, desfiles, quema de cohetes y de fuegos artificiales, mascaradas, peleas de moros y cristianos, corridas de toros, peleas de gallos, composición de poemas alusivos al acontecimiento y muchas otras expresiones de jolgorio.
Las festividades religiosas oficiales eran la fiesta de la Candelaria, la Semana Santa, el día Corpus Christi, la Asunción de Nuestra Señora, la de Santa Rosa de Lima, la de Nuestra Señora de los Remedios, la de Nuestra Señora de Guadalupe y la festividad de San Pedro y San Pablo.
PEREGRINACIONES
Las campañas de evangelización dirigidas por los frailes fueron de gran importancia debido a que transformaron algunas prácticas indígenas que les permitieron lograr su objetivo: convertir a los indígenas a la religión cristiana de manera más rápida. Estas prácticas se volvieron parte de la cultura y la religiosidad novohispana, y han sido modificadas a través de los años dependiendo de las regiones en donde aún se practican.
La conjunción de las costumbres y tradiciones de los españoles, africanos, asiáticos y los pobladores originarios quedó reflejada en diferentes ámbitos como la comida, la vestimenta, la música, las fiestas populares y peregrinaciones. Entre ellas podemos encontrar algunos carnavales, festividades y tradiciones que en nuestros días son consideradas características de la cultura mexicana.
Diversas de las tradiciones que aún conservamos y practicamos tuvieron su origen mucho antes de la llegada de los españoles; sin embargo, con las campañas de evangelización, dichas prácticas se enfrentaron a cambios y adaptaciones producto del adoctrinamiento de los pueblos.
MERCADO
En el virreinato esas relaciones no fueron igualitarias porque existieron espacios con variadas jerarquías, pues tenían diferentes demandas y producían excedentes distintos. Villas, ciudades, haciendas y pueblos de indios, actuaron como agentes entre el mercado urbano y el mercado rural.
En el pasado colonial la gente se abastecía y comerciaba diversos productos bajo un régimen regulado por la monarquía española. Existía un proteccionismo económico que era expresión de una política económica mercantilista implantada desde la península hacia la Nueva España, desde el siglo XVI y hasta el XVIII. En ese contexto, los mercados novohispanos funcionaban bajo la vigilancia estricta de la monarquía, que se preocupaba de la sobrevivencia del pueblo y a la vez de estimular la demanda interna, de la cual se obtenía una importante recaudación por concepto de alcabalas, una especie de impuestos de compra y venta.
Tiene toda la información que se necesita para aprender del tema, está muy bien explicado. Algo que me gusta es que en la actualidad, en el centro de la capital, hay calles con el mismo patrón que se tenía después de la conquista. Muy buen blog. 👌
ResponderEliminar(Gerardo) Es de los blogs más completos de todo el salón, tiene muchísima información y me encantó que resaltaste cosas como las palabras clave, las imágenes están bastante bien.
ResponderEliminarGerardo no puede comentar, no le deja su teléfono así que lo estoy ayudando a escribir sus comentarios XD
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